Sinacio: “Alguien debería patentar el pulpo con chistorra”. Crónica de nuestra gira por Pamplona y Zaragoza

Después de nuestro cigalístico y pulposo periplo gallego, la compañía teatral de HASTA AQUÍ HEMOS “LLEGAO” aterrizó en ¡¡¡PAMPLONA!!!

Al principio con un poco de miedo. Andábamos por la calle Estafeta pendientes en cada esquina, no fueran a haber olvidado encerrar a todos los protagonistas del último encierro. Pero una vez comprobado que no había toros en la costa nos entregamos al disfrute de una maravillosa ciudad.

Siempre me ha hecho gracia que cuando te pillan con un polvorón entero dentro de la boca la gente te diga: “di Pamplona, di Pamplona” y que no te lo digan cuando a dos carrillos disfrutas de un enorme bocadillo de chistorra. Sería más propio.

Pamplona siempre huele a chistorra y a pinchos y a sonrisas. A fiesta en general. Y supongo que por eso tuvimos la suerte de llenar CUATRO VECES el aforo del teatro GAYARRE de la capital navarra. Dos funciones el viernes 11 de marzo y otras dos funciones el sábado 12. ¡¡Qué risa!! Cuatro mil pamplonicas nos hicieron estar como en casa. Y para agradecérselo nos cenamos media ciudad. ¡¡¡Qué bien se come aquí!!! Verduritas, carne buena, buen vino, chistorra sin medida, más buen vino. Gloria bendita.

Yo creo que, tras venir de Galicia, alguien debería patentar el pulpo con chistorra. No digo yo que las patatas que le ponen al octópodo por la zona de Finisterre no estén buenas, pero es que solo de imaginarme un plato de pulpo con chistorra se me abren las concavidades del píloro. ¿Y cuánto pan podríamos mojar? Seiscientas hogazas por ración.

Sinacio: “Alguien debería patentar el pulpo con chistorra”

La próxima vez que volvamos seguro que lo han institucionalizado. Ya veremos. Gracias Navarra por ser tan majos. Volveremos.

Y el domingo 13 de marzo llegamos a ZARAGOZAAAAAAAAAAAAAAAA.

Es curioso que con lo que gusta por allí, el nombre de la ciudad no tenga ninguna JOTA. Yo le pondría una. ZARAJOZA. O ZARAJOTA directamente. Maññññoooooo.

Como dice Leo, no es que los maños sean cabezotas. Es que tienen razón.

Así que no les vamos a discutir que tenían ganas de reírse. Dos funciones en el Palacio de Congresos. Mil quinientos primero y mil quinientos después. Tres mil zaragozanos en una tarde de domingo. Pues lo pasamos en grande. Y ellos también.

No nos dio tiempo a mucho más. Un domingo por la noche es muy poco tiempo para disfrutar de una ciudad tan chula. Así que nos fuimos con pena, al principio, y luego con alivio porque empezaron a tirarnos caramelos en agradecimiento. Pero los caramelos de Zaragoza pesan medio kilo cada uno, así que tuvimos que salir corriendo. Pero volveremos muy pronto. Gracias maños.

Sinacio

Podéis seguir las noticias de la gira y reíros con las ocurrencias de nuestros particulares cómicos en la página de Facebook del espectáculo y también en twitter. Próximos destinos: Alicante, Bilbao, San Sebastián y Madrid.