Lo mejor y lo peor de los eventos

Un evento es adrenalina al servicio de la comunicación. Quienes trabajamos en el mundo del directo, de la comunicación en vivo, sabemos que desde que el cliente se plantea hacer un evento hasta que se realiza son numerosas las variables que hay que manejar para que éste sea un éxito. Desde la relación con el cliente a las reuniones de equipo para elaborar la propuesta, desde la selección de colaboradores y proveedores a la negociación con los mismos, desde el montaje y supervisión a la producción; desde la puesta en escena al análisis, seguimientos y medición de resultados. En cada uno de esos procesos hay momentos más agradables y menos agradables, como en cualquier trabajo. Lo que quizá diferencie a los eventos de otros sectores es que, al no producirse en serie, ser cada evento diferente, creado con un objetivo diferente y con una audiencia diferente no existe la certeza absoluta de que lo planificado e ideado sea un éxito hasta que se ven los resultados. Se pueden hacer previsiones, analizar posibilidades e, incluso, visualizarlo, (la experiencia ayuda a ello), pero en ningún caso garantizarlo al 100%.

La organización, planificación y ejecución de un evento es un proceso vivo en el que a menudo hay que hacer malabares con el tiempo, los recursos, los cambios de primera, segunda, tercera y última hora, pero sobre todo es un proceso de relación en el que la emociones, más que controlarlas, deben fluir de la manera más natural y empáticas posible para procurar que los nervios, el estrés y la tensión no asomen.

 La organización, planificación y ejecución de un evento es un proceso vivo en el que a menudo hay que hacer malabares con el tiempo, los recursos, los cambios…

Los eventos tienen cosas muy buenas y menos buenas, como en el principio del Ying y el Yang, una dualidad que se sustenta en lo positivo y en lo negativo, lo blanco y lo negro, fuerzas que equilibran nuestro día a día y que nos permiten aprender, experimentar, crear y, sobre todo, disfrutar de este apasionante mundo regido por la diversidad en el que no hay dos días iguales, y en el que en su calendario no hay lugar para “el día de la marmota”

En la pasada edición de Evento Days, dentro del Co Working que organizamos junto a AV Medios realizamos una serie de entrevistas a los profesionales del sector para que nos contasen que es lo mejor y lo peor de los eventos. Fueron múltiples las respuestas, pero como comprobareis, siempre destaca lo positivo, lo que nos ilusiona y lo que nos mueve a seguir trabajando en el que es sin duda el sector más creativo del mundo.