Divertia on bike

Nuestro propósito

Conscientes del enorme valor social del deporte, creamos en el año 2020 “Divertia on Bike” con el claro propósito de dar visibilidad, colaborar y ayudar a personas y fundaciones con carácter social a través del deporte y más en concreto con el ciclismo, bajo los valores del respeto, la solidaridad, la bondad, la perseverancia, la responsabilidad, la amistad, el amor y el humor.

Por un camino juntos 2020

Con motivo de la pandemia, nos pusimos en marcha para la obtención de fondos para la Cruz Roja / Covid-19 a través del ciclismo como plataforma de salud, solidaridad y comunidad.

Se involucraron muchas personas de gran relevancia social permitiendo conseguir una gran cobertura, concienciación y participación, a través de dorsales solidarios y participación en una carrera virtual. 

Y ahora nos hemos marcado un nuevo reto en este año, contribuir a través de la captación de fondos para la Fundación Síndrome de West sindromedewest.org.

Pedaleando por West

Ciclismo solidario para ayudar a quienes padecen el Síndrome de West

Recaudar fondos para mejorar la vida de los que lo padecen, ayudar a las familias, contribuir a la investigación y a la divulgación de esta enfermedad, es el objetivo que se ha marcado ahora Divertia Onbike, formado por Divertia y un grupo de amigos unidos por el deporte, el ciclismo y un espíritu solidario.

 

Para esta nueva iniciativa se han sumado a la acción y nos dan su apoyo como padrinos Leo Harlem y Mago More, Diego Méntrida como triatleta y hermano de un chico afectado por el Síndrome de West, Guillermo Felices como CEO de Divertia, Nuria Pombo como Presidenta de la Fundación Síndrome de West, Raúl Respaldiza como CEO de Zertior y organizador de la carrera Pilgrim Race y resto del equipo.

¿Qué conoces del Síndrome de West?

El síndrome de West es una encefalopatía epiléptica que afecta a los bebés menores de un año de vida. La incidencia es de uno de cada 4000 nacidos vivos y la afectación suele ser algo superior en varones que mujeres.

La actividad eléctrica anormal que padecen los bebés les hace perder habilidades adquiridas y también paralizar su desarrollo. Por eso es fundamental el diagnóstico precoz y la intervención lo más rápida posible para poder aprovechar la plasticidad que aún tiene el cerebro del bebé hasta los dos años de vida.